domingo, 10 de enero de 2016

Homilía - NUESTRO VERDADERO PADRE - del Bautismo del Señor.

Del libro del apóstol san Pablo a Tito. 2, 11-14; 3, 4-7.

Porque la gracia de Dios que salva a todos los hombres se ha manifestado, enseñándonos a renunciar a la impiedad y los deseos mundanos y a vivir en esta vida con templanza, justicia y piedad, esperando la promesa dichosa y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y de nuestro Salvador Jesucristo. Él se entregó por nosotros, para rescatarnos de toda iniquidad, para adquirir un pueblo purificado, dedicado a las buenas obras.

Pero cuando se manifestó la bondad de nuestro Dios y Salvador y su amor al hombre, no por méritos que hubiéramos adquirido, sino por su sola misericordia, nos salvó con el baño del nuevo nacimiento y la renovación por el Espíritu Santo, que nos infundió con abundancia por medio de Jesucristo nuestro Salvador; de modo que, absueltos por su favor, fuéramos en esperanza herederos de la vida eterna. 

sábado, 2 de enero de 2016

HomÍlia - ¡TODOS SOMOS SANTOS! - del 2do. Domingo después de Navidad.

De la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1,3-6.15-18.

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por eso yo, que he oído hablar de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.

¡TODOS SOMOS SANTOS!


Hola a todos y todas, paz y bien.

Aun es tiempo de NAVIDAD y las lecturas hablan de la LUZ, que por supuesto es JESÚS. La luz que vino a las tinieblas y las tinieblas no la recibieron, solo uno fue testigo de la LUZ y este se llamaba JUAN, que no era la LUZ sino TESTIGO de la LUZ. Incluso fue TESTIGO (MÁRTIR, pues dio su vida y derramo su sangre) de JESÚS hasta las últimas consecuencias, por eso le llamamos San JUAN BAUTISTA. Solo un SANTO puede ser testigo de la LUZ, pero ¿quienes están llamados a ser SANTOS (es decir, TESTIGOS de la LUZ)? ¿solo los papas, los obispos, los padrecitos, las monjitas, los frailecitos?

Cuando pensamos en los SANTOS, vienen a nuestra mente las imágenes que hay en los templos, tanto de estampas como de bulto, pensamos que fueron PERSONAS (en realidad no pensamos que fueron personas como nosotros) que nunca se portaron mal, que siempre fueron buenos, que no quebraban ni un plato, tenemos una imagen caricaturizada de los santos, incluso de Dios. San Pablo en cambio llama "SANTOS" a todos los que creen en Jesús, pues ante los ojos de Dios todos somos SANTOS. Y es que TODOS los cristianos ESTAMOS LLAMADOS A LA SANTIDAD, ninguno esta llamado por Dios a ser mediocre, a tener una fe que cualquier viento o tempestad la mueva,  a tener una fe de ocasión, es decir, solo cuando me nace voy a misa, cuando hago mi XV años, cuando realizo cualquier otro sacramento, cuando tengo una dificultad o situación es cuando me acuerdo de Dios, de pedir su ayuda.

Ser SANTO, según san Pablo, es experimentar en la vida las BENDICIONES DE DIOS; cuando saludo a un hermano de la renovación carismática y pregunto ¿cómo esta?, siempre responden BENDECIDO, pero aveces es una frase hueca porque en realidad no todos experimentamos siempre la bondad, las bendiciones, los regalos de nuestro Padre Dios, solo el SANTO sabe experimentar sin que pueda expresarlo con palabras. 

SANTO es el que se sabe y se siente AMADO por Dios, cuando andamos por la vida con resentimientos, infelicidad, depresión, enojados con la vida, negativos, experimentando una insatisfacción en nuestro interior, es porque no experimenta el AMOR DE DIOS y si nos sentimos amados por Dios, aunque nuestros padres biológicos nos hayan abandonado o no nos quieran, aunque hayamos pasado situaciones bien dificiles en la infancia o en la actualidad, aunque todo parece que no se vaya a componer; siempre nos sentimos alegres, animados, con actitud positiva, pues "un SANTO TRISTE es un TRISTE SANTO".

El SANTO es HIJO DE DIOS y porque es hijo de Dios no puede andar por el mundo como huérfano, pues si nos sentimos huérfanos, también vamos a comportarnos con los demás como "hermanastros", es triste constatar que aveces uno tiene verdaderos hermanos no en la familia sino en otros ambientes. Pero en realidad un SANTO es "HERMANO DE TODOS", un HERMANO MENOR, nunca se cree más que otros hermanos, pues el HERMANO MAYOR ES JESÚS.

Y por fin un SANTO es aquel que tiene los ojos del corazón iluminados por Dios, para que comprenda cual es la esperanza a la que esta llamado, se decir, a "ser perfecto como nuestro Padre celestial es perfecto", pero perfecto por la herencia que Dios le da a todos sus hijos, el cielo, la vida eterna, la vida plena. 


Hermanos y hermanas, TODOS SOMOS SANTOS, y no lo digo porque quiero quedar bien con ustedes, pero desde el bautismo fuimos constituidos HIJOS DE DIOS por el AMOR, fuimos ILUMINADOS por Dios para experimentar sus bendiciones. Somos SANTOS YA si nos esforzamos por vivir lo que vivían ya algunos Efesios, el EVANGELIO DEL SEÑOR JESÚS. No nos confiemos de que venimos al Templo, a Misa, porque sirvo a la Iglesia, soy fraile o padrecito ya voy a heredar el cielo junto con los demás hermanos, porque incluso en el infierno hay Papas, obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos que no comprendieron que era la SANTIDAD y hicieron de su vida una caricatura de SANTO, oremos a Dios para que nos haga cada vez más SANTOS (nos haga más conscientes)  y pidamos por los que se han equivocado y están pasándola mal en el purgatorio o en el infierno, pues solo con nuestra oración y ofrecimientos Dios tenga piedad de ellos.


Fray Juan Gerardo Morga, OFMCap.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Homilía - HIJOS DE DIOS E HIJOS DE MARÍA - de la SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA MADRE DE DIOS.

De la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 4,4-7.

Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción. Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones al Espíritu de su Hijo que clama: «¡Abba! (Padre).» Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

HIJOS DE DIOS E HIJOS DE MARÍA.

Paz y bien, hermanos y hermanas. 

Hoy el primer día del año celebramos a la VIRGEN MARÍA en su advocación de THEOTOKOS (Madre de Dios), pero recordemos que esta es la Solemnidad de nuestra madre, pues Jesús a su vez nos la entrego en la cruz como madre. Jesús no solo quiso nacer en un pobre portal, sino que no se reservo nada para si, se desprendió incluso de su madre, nos dio todo. ¿Nosotros le damos todo a Dios o le damos migajas, nos entregamos por completo o de parte en parte? La segunda lectura de hoy nos ayuda a descubrir que somos HIJOS DE DIOS E HIJOS DE MARÍA, no somos huérfanos ni de padre ni de madre.

Lo que celebramos en la NAVIDAD es "cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos ser hijos por adopción." Dos misterios celebramos en NAVIDAD, que Dios "siente con su corazón de Padre la miseria del ser humano" (misericordia) y que la criatura (María) engendra al Creador (JESUCRISTO). Pero aunque el primer misterio es el más importante hoy quiero centrar la reflexión en el segundo misterio. 

Cuando Adán y Eva pecaron con la DESOBEDIENCIA al plan de DIOS, el género humano quedo a la deriva, incluso como huérfanos. El pecado no solo nos trajo la muerte, la infelicidad, las tinieblas, la tristeza, la frustración, también nos trajo la enemistad con Dios, no porque Dios quisiera sino porque el ser humano así lo quiso. De allí se desencadeno una serie de males en el mundo a tal punto que Dios parece que quiere recrear, quiso empezar de nuevo pero tuvo compasión e hizo una alianza con el ser humano. Una y otra vez le hemos fallado a Dios y el nos tiene paciencia, una y otra vez nos perdona, pero no solo eso, nos mando a su Hijo para que fuéramos como la al inicio, hijos e hijas por su gracia. Y lo hizo por medio de una mujer, la mujer muchas veces sin valor en muchas culturas del mundo, la mujer que tenemos por el sexo débil, pero MARÍA LA MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA no da una leccion, es la mujer fuerte, que tuvo las agallas de entregar con un corazón grande a su Hijo en una Cruz, la que no tenia valor, la esclava trae al que VALE TODO, al que DA LA LIBERTAD A TODO SER HUMANO, al que nos da todo, su VIDA, su SANGRE, su MADRE, su AMOR MISERICORDIOSO.

Queridos hermanos no somos huérfanos, somos hijos de un PADRE y no de cualquier padre, sino de aquel que es el TODOPODEROSO, pero aveces nos comportamos como hijos sin padre (como hijos huérfanos) creemos en supersticiones como calzones rojos, calzones amarillos, uvas que se comen a las 12 de media noche, de hacer rituales para que no falten el dinero y la prosperidad, pero se nos pasa que solo teniendo a DIOS como PADRE y a MARÍA como MADRE es como tendremos una felicidad duradera, prosperidad y no nos faltara nada, pues quien confía en Dios como su PADRE no le falta como dice una jaculatoria: "casa, vestido y sustento".

MARÍA es la madre del AMOR, es la MADRE  de la LUZ, es la MADRE  de DIOS, de un DIOS que no es codo, de un DIOS que no es pichicato, que nos da todo. Un PADRE  que no nos juzga y nos recibe siempre, que sabe esperarnos cuando somos hijos rebeldes, que se conmueve de la miseria humana, nosotros su Iglesia ¿imitamos su grandeza? ¿Somos generosos para dar y recibir a todos por igual o somos codos? ¿Perdonamos como nos ha perdonado nuestro PADRE o juzgamos como un juez sin corazón? ¿Somos una Iglesia como María, que es MADRE DE DIOS? ¿Somos una Iglesia Madre, como María o somos una Iglesia madrastra? ¿Somos una Iglesia con entrañas de misericordia, como María y como nuestro Padre o somos una Iglesia con útero estrecho, estéril, que no da vida?

Que la VIRGEN MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA nos ayude a ser como Iglesia Madre de todos los seres humanos, Esposa de JESUCRISTO y puerta por donde entran todos los que se arrepienten, que este año dejemos entrar a todos, que este año demos a luz (por medio de nuestro testimonio) a Jesús, para que otro hermanos LO CONOZCAN Y LO AMEN, que seamos como MARÍA, misioneros de misericordia en un mundo hostil, en guerra, con violencia, sin amor. Digamos como en las letanías del rosario: 


Fray Juan Gerardo Morga, OFMCap.


miércoles, 30 de diciembre de 2015

7 COSAS QUE NO DEBEN FALTAR EN UNA FAMILIA - Homilía del domingo de la SAGRADA FAMILIA.

De la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3,12-21.

Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.



7 COSAS QUE NO DEBEN DE FALTAR EN TODA FAMILIA.

¡Hola a todos, feliz día a todas las familias!

Es un reto que las familias de hoy vivan bien, hay tantas cosas que están en contra de las familias. Parece que la moda de nuestras sociedades es ir contra toda institución, y como la familia es la institución y la célula de la sociedad también se esta en contra de ella. Pero la palabra de Dios hoy nos da varias pautas para que la familia sea mejor para bien de toda la sociedad aunque esta sociedad este en contra de ella, aunque esta sociedad quiera crucificar a la familia, y es san Pablo el que mejor nos da estas pautas.

"Vestíos de misericordia entrañable" es la primera recomendación, pues muchas veces en las familias se juzga, se dice que tal o cual integrante es la oveja negra y se marca toda la vida a la persona, incluso se la cree y hace de su vida una cosa desfigurada de persona humana o denigra su propia dignidad. Para no etiquetar en la familia, para no juzgar es necesario sentir con el corazón la miseria del otro (esto es lo que significa la palabra "misericordia"), pero se necesita ver la propia miseria para no juzgar, como dice el mismo Jesús: "como puedes ver la paja de tu hermano sino ves la viga que hay en tu ojo". Para ser misericordiosos es necesario no creerse que uno tiene derecho a juzgar a los demás, esta característica solo es para Dios, y aun así no la usa ¿como es que nosotros si la queremos utilizar? Debe de crecer más y más la bondad, la humildad, la dulzura y la comprensión, si no nos han enseñado esto, tengamos el valor de romper con esta mala tradición.

"Sobrellevaos mutuamente y perdonaos" la segunda recomendación de Pablo. Cuanta falta hace que nos perdonemos de cosas que nos hicimos los hijos o los padres desde niños, hay tantos que viven enojados en las familias por alguna mala cara de un hermano o hermana o del papa o de la mama, y cargan estas cosas hasta que uno es adulto pero se comporta como niño, vivimos rencores viejos aunque ya han pasado los años, las personas hemos cambiado, no somos los mismos. Que contrariedad pues un niño siempre perdona y lo hace con mucha rapidez y nosotros los adultos por nuestro orgullo, por nuestro amor propio cargamos con rencores. Cuantas veces los hijos no quieren visitar a los padres porque fueron malos cuando niños, y se comportan como "chabelo" haciendo berrinches. No visitar a los padres es un pecado grave; que triste ver cuando los padres ya ancianos están enfermos y ningún hijo los visita o los cuida en el hospital. Que feo que abraces a un hermano o hermana en frente de todos para dar la impresión de que todo esta bien, pero le traicionas o hablas mal de él. Perdonar es de valientes, es de sabios y sobre todo, quien perdona, tiene un corazón grande, pues si Dios nos perdona siempre es lo mismo que tenemos que hacer nosotros. 

"Que la paz de Cristo actué de arbitro en vuestro corazón" la tercera cosa que no debe faltar, y esto en el plano personal primero para que se replique en toda la familia. Muchas veces explotamos fácilmente, no sabemos como controlar nuestros impulsos y necesitamos reaccionar mejor ante las situaciones o relaciones dificiles. Además tenemos que estar en vela, pues dentro de cada ser humano hay dos fuerzas que luchan, y la paz, la tranquilidad, la bondad debe ser lo que debe estar en medio de estas fuerzas para que podamos discernir lo bueno, lo que agrada, lo perfecto. Cuantas veces vemos a tantos hermanos enojados con la vida, infelices o haciendo como que no pasa nada en sus vidas, pero están insatisfechos, infelices. Tenemos que pedir con insistencia que Jesús nos traiga la paz al corazón para que actué como arbitro con toda su riqueza.

"Y sed agradecidos", cuanta falta hace en las familias que se digan "gracias", que cuando se hagan favores o servicios se agradezcan mutuamente, incluso cuando pasamos cosas dificiles que no comprendemos en el momento, después podemos agradecerle a la persona pues aprendimos de esa situación aunque difícil.

"Enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente", cuando en las familias no se corrige, no se enseña bien a los hijos, los padres ven las consecuencias en una cruda realidad en poco tiempo y si no se superan los malos ejemplos o las malas enseñanzas se repiten y van haciéndose tradiciones familiares anómalas, defectuosas, arriesgadas o que provocan tanto dolor en las nuevas generaciones. Enseñar y corregir son dos cosas que no son fáciles llevar a cabo, pues hay que enseñar con mucha paciencia y hay que corregir con mucho amor, más con las actitudes que con palabras. Quien enseña con rigidez o a punta de golpes, obtiene hijos robots, hijos traumatizados con hacer las cosas a la perfección; quien enseña con mucha miel y tanta manga ancha, obtiene hijos aprovechados, flojos y sin sentido de vida, incluso son parásitos en nuestras sociedades; enseñar y corregir es buscar un equilibrio, "ni todo el amor (mal entendido con cosas materiales), ni todo el rigor" (mal entendido con golpes).

"Sea todo en nombre el Señor Jesús", que hermoso seria que todo lo que hiciéramos en nuestras familias fueran en nombre de Jesús. Que corrigiéramos y enseñáramos en nombre de Jesús, que fuéramos agradecidos en el nombre de Dios, que nos controláramos en nombre de Jesús, que nos soportemos (apoyemos) y perdonáramos en el nombre precioso de Jesús, que practicáramos la misericordia (sentir con el corazón la miseria del otro) en nombre de Dios. Pues si lo hacemos en nombre de Jesús, por amor a Dios lo haremos mejor, nos costará igual pero estaremos haciéndolo de manera heroica y con su ayuda.

"Y por encima de todo esto, el amor...", hay una canción de Daniela Romo que dice que "hay que hacerlo todo con amor" y en la vida sino se hacen las cosas con amor no funcionan, incluso podemos hacer muchas cosas que a los ojos humanos son admirables pero sin amor son como "campanas que suenan" dice el mismo Pablo. Incluso podemos decir que amamos a alguien pero somos muy egoístas, muy ególatras, egocéntricos, primero yo, después yo, al final yo y si queda algo yo, y esto no es amor verdadero, es un amor desfigurado o un amor a la mitad, pues Jesús dice que "amemos al prójimo como a nosotros mismos", pero el movimiento es de adentro hacia afuera, si nos quedamos encerrados en nosotros mismo cumplimos la mitad de lo que nos propone Jesús.

Las relaciones humanas no son fáciles, pero tampoco tan dificiles para no vivir felices, como dice san Pablo al final del texto de esta lectura, cada uno debe poner de su parte: la esposa respetar al esposo como proveedor de la familia, el esposo amar incondicionalmente a su esposa como Cristo ama a su Iglesia y los hijos respetar la experiencia de vida de los padres, pero también los padres no abusar de la autoridad aprovechándose de los hijos, dejandoles sus responsabilidades. Hay que recuperar los roles de cada uno con estos 7 consejos de san Pablo, y pedir con fe la unidad y la paz en las familias, pero como dice el dicho: "a Dios rogando y con el maso dando".

Fray Juan Gerardo Morga, OFMCap.


miércoles, 23 de diciembre de 2015

Homilía - DIOS HA HABLADO - de la NATIVIDAD DEL SEÑOR.

De la carta a los Hebreos 1,1-6.

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha ido realizando las edades del mundo. Él es reflejo. de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de su majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado. Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: «Hijo mío eres tú, hoy te he engendrado», o: «Yo seré para él un padre, y el será para mi un hijo»? Y en otro pasaje, al introducir en el mundo al primogénito, dice: «Adórenlo todos los ángeles de Dios.»

DIOS HA HABLADO.

Hola hermanos y hermanas. ¡¡¡ FELIZ NAVIDAD !!!

Hoy todo el universo esta de fiesta, no por recordar una fecha sino por rememorar el acontecimiento que cambio la historia humana, el nacimiento del Hijo de Dios. Todos deberíamos de estar muy contentos, pero hay tantos que no tienen la oportunidad de celebrar porque en sus países están en guerra, porque son extremadamente pobres que no hay que celebrar, y en nuestros países industrializados no celebramos bien porque nos dejamos llevar por la mercadotecnia del "dios dinero". Nos hacen trabajar todo el año en trabajos esclavizantes para mantener a la élite sin rostro que se esconde en los logos de las trasnacionales y nos hacen gastar hasta lo que no tenemos en regalos sin sentido, que nos dejan más vacíos de lo que estamos. Pero Dios sigue hablando, no se cansa de hablarnos, de darnos su mensaje a tiempo y a destiempo, incluso nos grita por medio de este acontecimiento del nacimiento de su Hijo Único.

Como dice la segunda lectura de hoy, Dios nos ha hablado de distintas maneras por sus profetas, por los profetas que surgen a lo largo de la historia, incluso habla en donde parece que todo esta en silencio. Nos habla en Belen (casa del Pan), en la paz de un establo pobre que sirve de posada a una familia sin techo, sin calor de hogar, de una familia emigrante como cualquier otra de nuestro tiempo. Nos habla por María, la virgen que fue exaltada por encima de todo ser humano en una cultura en la que la mujer no valía y como sigue pasando en algunos países de este nuestro mundo "civilizado". Nos habla en José un pobre carpintero, obrero como cualquiera que trabajan en maquilas o en trabajos mal remunerados, trabajos que solo tienen sentido si producen, si hay ganancias para aquellos que lo tienen todo y no se preocupan de nada económicamente hablando. En Belen todo habla. 

Habla también en una ciudad, la más pequeña de Israel, en un caserío en las periferias de la gran Jerusalen, como muchas ciudades de nuestro tiempo que son centros de injusticias, donde muchos niños lloran, donde muchos viven en las calles, donde pasamos con gran indiferencia al ver el sufrimiento del otro, donde nos acabamos los pocos recursos que tenemos o incluso vivimos como "perros y gatos". Pero sobre todo, Dios habla en los balbuceos de un BEBE que nace pobre, necesitado, sin techo, pero con mucho amor, con el amor de los más pobres (los pastores), lo reconocen los sabios (reyes magos), pero lo desconocen los poderosos o los que tienen miedo de perder el poder terrenal. Es DIOS que se hace carne, es la PALABRA que habita entre nosotros, es el CAMINO que nos conduce al Padre, es el HIJO que nos hace hijos de DIOS. 


Y no solo nos habla, nos grita con toda su vida, desde su nacimiento nos enseña cual es la verdadera grandeza, con su vida nos ayuda a humanizar nuestra humanidad desgastada, con su entrega hasta la última gota de sangre pone una transfusión a nuestra debilidad y nos comparte su divinidad, nos grita en cada MISA como nos grito en LA CASA DEL PAN (Belen) pues en cada Eucaristía vuelve a nacer como en Belen, llora cuando no le reconocemos, cuando sufrimos sin sentido o porque estamos ciegos y no lo ponemos en el centro de nuestra vida, llora como llora en el establo cuando no caminamos por su camino, cuando nos hemos desviado o nos hemos rendido por un obstáculo del camino. 

Hoy, hermanos y hermanas, es la fiesta de la misericordia (sentir con el corazón la miseria del otro), hoy es la fiesta de un Dios que siente y se conmueve por nuestras miseria, se abaja para levantar lo que esta caído en nosotros, nos enriquece con su pobreza, nos humaniza con su humanidad y nos hace sublimes por su divinidad. San Francisco decía: "que humilde sublimidad y que sublime humildad", pareciera que dos cosas contrarias no podrían convivir, pero en este NIÑO todo puede convivir, todo se reconcilia. Abramos nuestro corazón a la PALABRA DE DIOS, que se hizo patente, que nos hablo por JESUCRISTO, nacido de MARÍA la Virgen y del justo varón JOSÉ. ADOREMOSLE con nuestras vidas haciéndolas mejor cada día, haciendo un mundo mejor, pues el cambio, el potencial del cambio de tantas estructuras injustas va a venir o va a realizarse cuando quieras cambiar tu vida, cuando te quieras convertir de verdad.

Les deseo de todo corazón una SANTA NAVIDAD, y que el grito de Dios en Belen nos haga reaccionar del sueño en el que nos encontramos.

Fray Juan Gerardo Morga, OFMCap.




miércoles, 16 de diciembre de 2015